Los artículos que aparecen están relacionados con fotógrafos, publicaciones e historia de la fotografía.

domingo, 31 de enero de 2010

George K. Lewis, un fotógrafo estereoscópico en Euskal Herria


George K. Lewis fue el último de la generación de los fotógrafos estereoscópicos profesionales que viajó por todo el mundo. Nació en Mesa, Arizona, en 1902. Su padre, un ranchero, se había afincado en esa zona en 1890 y la afición por la fotografía le vino de su madre, que era profesora. Lewis terminó sus estudios en la Universidad de Brigham.

Durante unas vacaciones de verano, trabajó en la Union Pacific como conductor de autobús y guía para turistas en los parques de Utah. Los autobuses eran pequeños y transportaban entre 12 y 15 personas en viajes de una semana. En uno de esos recorridos George K. Lewis conoció al vicepresidente de la compañía Keystone View Company, G.E. Hamilton. Tras ese viaje, fue contratado como fotógrafo para esa empresa.

Lewis realizó numerosos viajes por todo el mundo y fueron muy conocidas sus imágenes de Gandhi y de la esfinge de Giza en Egipto. En pleno apogeo de su profesión como fotógrafo, le tuvieron que amputar una pierna por un cáncer de huesos.

A partir de la Segunda Guerra Mundial, realizó otro tipo de actividades. Colaboró con el ejercito de los Estados Unidos desarrollando un visor especial para los aviones de combate. Además participó en la creación del primer proyector de diapositivas fabricado por la empresa Bell&Howell a comienzos de los años 50 del pasado siglo. A partir de ese momento, se retiró a su rancho de Utah donde murió en 1975.

En la actualidad una parte importante de su legado, que consta de cientos de fotografías, se encuentra guardado en el Museo de la Fotografía en California. De Euskal Herria nos encontramos una veintena de imágenes de Zeanuri, Durango, Donostia y Biarritz, entre otras localidades. Estas fotografías están fechadas el 5 de septiembre de 1930, mientras que otras tomadas también en el país fueron datadas entre el 8 y el 27 de septiembre de 1931.

La compañía para la que trabajó Lewis, la Keystone View Company, fue creada en 1892, fuera de los centros fotográficos de la época. Rápidamente creció y fueron infinidad de fotógrafos los que trabajaron para esta casa. A principios de los años 20 del pasado siglo, mientras otras empresas que comercializaban imágenes estereoscópicas cerraban, la Keystone compraba sus fotografías. Hacia 1930 llegó a tener más de dos millones de negativos, de los que 50.000 los tenían en catálogo. Asimismo, llegó a publicar sus imágenes en las principales revistas gráficas a partir de los años 30.

sábado, 30 de enero de 2010

Jaime Basterretche, una vida dedicada a la fotografía



Jaime Basterretche nació en Ziburu el 5 de abril de 1932. Su padre que era diplomático se casó con Isabelle Baignol (1900-1985), cuyo padre, de nombre Evariste, fue alcalde de Ziburu en 1891 y hoy en día cuenta con una calle en esta localidad de Ipar Euskal Herria.

Isabelle fue la que transmitió a Jaime su afición a la fotografía. Ella realizaba retratos con luz natural a amigos, conocidos y familiares en su casa de Ziburu. La familia guarda un álbum con algunas de estas imágenes.


En 1941 la familia Basterretche se traslada a Donostia, donde Jaime realizó sus estudios en el colegio de los Marianistas. Con 20 años comienza a trabajar en el establecimiento del fotógrafo afincado en Donostia, Félix López de Maturana, primero en el laboratorio y más tarde en la tienda. Dos años después trabajó, aunque por poco tiempo, con su amigo Zugasti, que puso un comercio fotográfico en la calle Mayor en Donostia donde también fabricaba ampliadoras.

Una vez cerrado el establecimiento de la calle Mayor, Jaime Basterretche comienzó a trabajar a mediados de los años 60 del pasado siglo en Foto Jauja, establecimiento donostiarra regentado por los hermanos Ángel y Ramón Cabezón de origen aragonés. En esta época sobre todo realizan muchas bodas y acontecimientos de carácter social, para los utilizaban máquinas Retina y las Rolleiflex en formato de 6x6.

De los materiales negativos como Valca no tiene buen recuerdo aunque en ocasiones solían comprar película Kodak en Foto Ocaña en Hendaia. Los químicos para revelar los traían de Zaragoza, ya que, como recuerda Jaime, en la base aérea norteamericana se vendían en el mercado negro los químicos que los americanos utilizaban en los laboratorios fotográficos de la base

En los años 60 empieza a colaborar como fotógrafo de Diario Vasco, Europa Press, Abc y Sud Ouest entre otros medios. Aunque no será hasta 1969 cuando empiece a trabajar en plantilla para Unidad y La Voz de España, hasta su cierre en 1980. Del trabajo realizado por Jaime Basterretche se guardan muy pocas fotografías en su mayoría del Zinemaldia donostiarra. El recuerda como de cada reportaje se positivaban algunas imágenes y al cabo de unos días el negativo iba a la basura

miércoles, 27 de enero de 2010

Farnham Maxwell-Lyte



Maxwell Lyte, ingelesa jaiotzaz, Pauetik oso gertu dagoen Baigneres de Bigorre herrira joan zen bizitzera 1850eko hamarraldian. John Stewart ingelesarekin eta Pierre Langlumé, Louis Désiré Blanquart-Evrad eta Jean Jacques Heilmann frantziarrekin batera, Paueko Eskola izeneko taldeko kide izan zen; margolari, marrazkilari eta grabatzaile erromantikoen tradizioari jarraiki, Pirinio mendietako argazkiak egiten zituzten.

Frantziako Argazkilaritza Elkarteko sortzaile ere izan zen, eta bere irudiak Londresen, Edinburgon, Parisen eta Bruselan erakutsi zituen, beste hiri europar askoren artean. Bere obra oso polemikoa izan zen, zenbait kasutan negatibo ugari erabiltzen baitzituen azkeneko argazkia ateratzeko, batez ere Pirinioei ateratako irudietan; izan ere, beste negatibo bat erabiltzen zuen, zeruko lainoak inpresionatzeko, eta horrela sakontasun handiagoko sentsazioa ematen zion argazkiari. Gaio hori 1855. urtean Parisen egin zen Erakusketa Unibertsaleko katalogoan jasotzen zen.

“ Momniteur de la photographie”, “La Lumiere” eta “Revue Photographique “ bezalako aldizkari frantziarrek aipatu kritikak zabaldu zituzten 1861 eta 1862 urteen artean, eta argazkien emaitza, zenbait kasutan, deitoragarria zela esatera ere iritsi ziren.

National Gallery of Canada edo Parisko Bibliothèque Nationale bezalako museoek erakusketak egin dituzte azken urte hauetan argazkilari honen lanekin. Era berean, “Etudes Photographiques” aldizkariak, 1996ko azaroko lehenengo zenbakian, erreportaje berezi bat eskaintzen zien Paueko Eskola taldeko kideei.

Maxvell Lytek bi argazki ditu Euskal Herrian eginak; bata Pasaian eta bestea Donibane Lohitzunen, 1858. urte inguruan eginak. Bigarrena Parisko Museo de Orsay delakoan gordetzen da.

Duela gutxi, Christie´s enkante-etxeak argazkilari honen irudi bat atera du enkantera, 6.000 eurotan. Eta gaur egun, enkante-etxe amerikarretan 1.500 eurotik 5.000 eurora bitartean ikusi ditzakegu bere argazkiak.


domingo, 24 de enero de 2010

Tarjetas fotográficas en los paquetes de tabaco


A partir de 1880 empezaron a aparecer en los paquetes de cigarrillos de tabaco en América, y en forma de premio, unas pequeñas tarjetas que a la vez servían para reforzar el empaquetado del mismo. Por un lado, estas pequeñas tarjetas llevaban una imagen y por el otro, ofrecían publicidad de la marca de tabaco.

Una de las primeras empresas dedicadas a la publicación de estas tarjetas para los paquetes de tabaco fue Taddy&Co, que empleó como imagen inicial la de un payaso, que hoy en día se puede encontrar en subastas a un precio de más de mil euros.

Con el comienzo del siglo fueron más de 300 las marcas de tabaco que adjuntaron estas tarjetas, que se empezaron a editar por series para que el fumador comprara siempre la misma marca y las coleccionara. Cada serie podía tener entre 25 y 100 imágenes diferentes. Hasta entonces las tarjetas eran impresas, pero empezaron a aparecer hasta en soporte fotográfico.

Los temas tratados eran deportes, monumentos, ciudades y el transporte entre otros. Con motivo de la Primera Guerra Mundial desaparecieron las tarjetas, pero volvieron a renacer con la finalización del conflicto. Entonces empezaron a aparecer imágenes de actores de cine, aviones, coches, etc.

El declive de estas tarjetas llegó con la Segunda Guerra Mundial y se dejaron de fabricar hacia principios de los años 50 del pasado siglo.

La Biblioteca de Nueva York cuenta con cerca de 100.000 de estas tarjetas recogidas y posteriormente donadas por el coleccionista George Arents ( 1875-1960 ). Entre las tarjetas que se conservan en el citado fondo nos encontramos con una veintena de imágenes editadas en Perú por Alzamora. En ellas se pueden ver a diferentes pelotaris vascos, como Genaro Arrate, Saroa, Atxa, Oyarbide, Olaiz, Isasi y Gerrikagoitia, entre otros deportistas.

Además, el fondo de esas tarjetas recoge algunas vistas panorámicas de poblaciones vascas de principios del siglo XX.

jueves, 21 de enero de 2010

Eugène Lefèvre-Pontalis



Nacido en 1862, Eugène Lefèvre-Pontalis fue un alumno brillante cuando empezó en la escuela de Chartes para seguir las clases del maestro de Arqueología medieval Robert de Lasteyrie. Mientras realizaba sus estudios, llevó a cabo algunas practicas en el taller de Simil, arquitecto jefe de la sección de Monumentos históricos.

Una vez terminados sus estudios, Eugène presentó su tesis en 1885 sobre “ La arquitectura religiosa en la antigua diócesis de Soissons durante los siglos XI y XII”. Este trabajo fue publicado años mas tarde siendo así mismo premiado por la Academia de las Artes y Literatura. A partir de ese año empezó a publicar algunas monografías de iglesias. En 1894 empieza como suplente del que fuera su maestro Robert de Lasteyrie, siendo titular de la plaza a partir de 1911.

Eugène Lefèvre-Pontalis fue nombrado presidente de la Sociedad francesa de Arqueología en 1900 y a partir de esa fecha, se empezaron a conocer las fotografías que ha ido realizando por todo el mundo en sus “excursiones arqueológicas”.

Según Eugène, la fotografía era el complemento ideal a sus dibujos esquemáticos y utilizaba las imágenes en sus artículos y conferencias. En 1911 fue nombrado miembro de la comisión de Monumentos históricos del Estado francés y en 1916, fue nombrado presidente de la Sociedad Nacional de Anticuarios.

Antes de su muerte ocurrida en 1923, Eugène Lefèvre-Pontalis dejó todo su legado fotográfico a la Sociedad francesa de Arqueología. En ese importante banco de imágenes, que se compone de 14.000 placas de cristal de edificios, palacios, iglesias, castillos y monumentos, se encuentran representados más de 40 países de todo el mundo. De Euskal Herria, se pueden contabilizar cerca de 300 imágenes realizadas hacia 1910 .

domingo, 17 de enero de 2010

Las estampas vascas de Cesáreo Castilla Moleda






La familia de Cesáreo Castilla Moleda era originaria de la localidad Navarra de Bera. Hombre relacionado con el mundo de los negocios y muy ligado a sectores como el cemento y al de los vinos, residió en Donostia desde finales del siglo XIX hasta 1920.
Castilla Moleda se dedicó a la fotografía entre 1905 y 1919, siendo miembro de la International Photography Association. Participó en numeroso concursos de fotografía en Europa y EEUU, y recibió una mención en la sección de composición en el concurso de Fotografía Artística del Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1915. Publicó así mismo en la revista gráfica Novedades.
La obra de este fotógrafo aficionado está clasificada en cuatro grupos. En el primero se reúnen imágenes de escenas rurales y marítimas de Euskal Herria, apartado que cuenta con un total de 31 fotografías, algunas de las cuales está realizadas en Pasaia. El segundo bloque está integrado por fotografías relacionadas con Donostia y está formado por 48 imágenes. El tercer grupo consta de 19 fotografías de corridas de toros en Donostia y en el último apartado se encuadran 23 imágenes relacionadas con el entorno familiar, entre las que nos encontramos con dos autoretratos y algunos retratos realizados por Willy Koch.

Entre los fondos de Cesáreo Castilla Moleda, además de la cámara que utilizaba, también figuran un centenar de fotografías de otros lugares, así como la correspondencia que mantuvo con diferentes fotógrafos a principios del siglo XX. Las fotografías que nos ha dejado Cesáreo Castilla se convierten en un documento de gran valor antropológico junto a las de otros aficionados de su época como Manterola, Garate o Zabalozuazola. Este interesante fondo documental se encuentra hoy en día en Washington, conservado por su nieto Juan Terreros, actual embajador del estado español ante la OEA.



lunes, 11 de enero de 2010

Las fotografías de Pierre Loti



La Maison de Pierre Loti” en Rochefort se ha convertido en un centro de documentación sobre la vida y obra de este escritor y oficial de la marina francesa. La gran mayoría de fotografías y retratos de Julien Viaud, más conocido por Pierre Loti se encuentran repartidas entre este centro y en la propia familia. Junto a Víctor Hugo y Carlos VII, Loti es uno de los personajes más fotografiados del siglo XIX. Sus fotografías fueron reproducidas en las revistas ilustradas de la época y hasta en los lugares más variopintos como las colecciones de Felix Potin, o en las de los chocolates Guérin-Boutron y hasta en alguna etiqueta de vino.

Nació el 16 de enero de 1850 en Rochefort en el seno de una familia protestante. Influido por su hermano ingresó en la Escuela Naval de Brest y ya en 1881instala su residencia en Endaia, cuando es nombrado comandante del cañonero guardacostas Javelot ubicado en el Bidasoa. Es en esta época cuando conoce a Otharre, pelotari, que Loti lo define como ”…amigo y contrabandista” de ahí su afición al mundo de la pelota que se refleja en las fotografías de Loti en el frontón de la playa en Endaia en 1897, año que escribe así mismo una de sus obras más conocidas, “ Ramuntxo” . Realizó durante su vida infinidad de viajes y en Oceanía, las damas de la reina Pomaré le pusieron el nombre de Loti.



La primera imagen que se encuentra en el álbum fotográfico familiar es la de un Julien Viaud con 8 años. Será en los viajes que realice donde se fotografiara una y otra vez, utilizando siempre la indumentaria del lugar al que visita, según cita en su diario, para pasar inadvertido y así evitar peligros. En las imágenes que nos ha dejado de Palestina, Senegal, Andalucía y Turquía entre otras, son algunos de los lugares en los que aparece el “Loti - camaleón “ que así lo define su biógrafo Bruno Vercier. También en su casa de Rochefort y siempre realizadas por el fotógrafo Delphin, Loti se fotografía con diferentes vestimentas, de Luis XI, de guerrero otomano, pescador bretón y de Osiris , entre otros, siendo también sorprendentes la serie de fotografías de desnudos.

En 1906 es nombrado Capitán de navío, aunque abandonó la marina 4 años después volviéndose a reincorporar en el transcurso de la I Guerra Mundial. Murió en Endaia en 1923.

sábado, 9 de enero de 2010

Auguste Muriel y el ferrocarril



Auguste Muriel tuvo su estudio en París, en la calle Rivoli. Expuso sus imágenes en la Sociedad Fotográfica Francesa en 1865, y también en la Exposición Universal de París de 1867. Fue fotógrafo de diferentes centros de enseñanza parisinos aunque sus fotografías más conocidas, son las del levantamiento de la Comuna de París en 1871, imágenes que se conservan hoy en día en los archivos del Sena.

En 1864 publicó un álbum de imágenes, del que existen varias copias de época, con el título “Chemin de fer du nord de l’Espagne”. En este álbum, según que copia sea, puede contener 36 fotos o 42 hechas al Colodión sobre papel albúmina, hay imágenes referentes a Euskal Herria, 8 en total, entre las que se pueden encontrar fotografías de Donostia , la Isla de los Faisanes , Hondarribia , Pasajes, Errenteria, Estación de Zumarraga , Olazagutia y el viaducto de Ormaiztegi , construido por el ingeniero Alexander Lavalle. Es esta última imagen la más espectacular debido a sus medidas 24´5 x 93´9 cm. A partir de esta construcción , las ciudades de Madrid y París quedaron unidas por el tren.



Hoy en día se pueden encontrar estos álbumes en la Biblioteca Nacional de París donde además cuentan con algunos retratos realizados por este autor y en la Biblioteca Nacional de Madrid.

Ernst Ziégler, argazki-editorea


XIX. mendearen bigarren erdialdean argazkigintzak garrantzi handia hartu zuen, eta hainbat estudio ireki ziren hiri handienetan. Garai hartan jaio zen, baita ere, argazkien bildumazaletasuna. XIX. mendearen bigarren erdialdean agertu ziren lehendabiziko argazki-editoreak, hala nola Laurent edo Neurdein anaiak.

Ernst Ziégler da 1880ko hamarraldian Parisen Euskal Herriko irudiak argitaratu zituzten editoreetako bat. Europan barrena ibili ondoren, 1870. urtetik aurrera, Ernst Ziégler (Stettin 1847 ~ Vienne 1902) kazetari alemaniarra Parisen finkatu zen bizitzen, Kaputxinoen Bulebarrean, argazkien eta grabatuen editore gisa. 1882. urtean Vienara joan zen bizitzera, eta bertan bere luma izan zuen irabazpide: kazetari, itzultzaile, nobelista eta dramagile gisa jardun zuen. 1885. urtetik aurrera Emile Zola bilakatu zen atzerrirako bere agente literario.

Argazki-editore gisa egin zituen lanetatik, Ziégler-ek Euskal Herriaren zenbait irudi utzi dizkigu, batez ere Donostiakoak, Biarritzekoak eta Donibane Lohitzunekoak. Egun oraindik ere ikus ditzakegu irudi goriek Madrilgo eta Parisko zenbait enkantetan.

De Jongh, argazkilari-familia




De Jongh jatorriz Hagakoa (Holanda) zen eta 1793an Suitzara joan zen argazkilari-familia bat zen. Beren aitarekin batera Napoliko Erreinuko Erregimentu Suitzarrean zerbitzu eman ondoren, Manuel- Auguste (1792-1854), Edouard (1823-1886) eta Francis (1833-1912) Suitzara itzuli ziren 1861. urtean. Han, anaietako bi argazkilaritzan jardun ziren.

Francis Vevey-en jarri zen bizitzen 1865ean. 1870eko apirilaren 18an ondoren II Gerra Karlistaren aurreko argazki ospetsuenetako bat izango zena egin zuen; bertan, Alderdi Karlistako buruzagi garrantzitsuenak agertzen dira, Vevey-en egindako biltzarrean. Argazki horren ehunka kopia eta erreprodukzio egin ziren, eta postal-moduan editatu zen XX. mendearen hasieran. Argazkilari hori bera izan zen Karlos VII.aren idazkari zen Samitierreko kondearen argazkiak egin zituena.

1879tik aurrera, bere seme Edouard, Francis eta Auguste Neuilly-n (Estatu Frantziarra) jarri ziren lanean, De Jongh Frères izenarekin. Beren bezero ugarien artean Romanovtarrak zeuden, eta mundu osoan ezagunak egin ziren Tsar errusiarrari eta bere familiari egindako erretratuak.

Garai hartan, De Jongh anaiek Euskal Herria bisitatu zuten. Argazki ugari atera zituzten, eta horien artean Donostiako tabako-fabrika bateko langileei ateratakoa eta Gipuzkoako hiriburuaren zenbait paisaia-argazki nabarmentzen dira. Guztiak dira 1889ko azarokoak

Bestalde, Edouardek Marseillan ikasi zuen, eta 1868. urtean argazkilaritza-estudio bat ireki zuen Lausannen. Bere seme Francisek (1864-1928) Parisen ikasi zuen, Paul Nadarrekin batera. 1905. urtean marrazkia imitatzen duen argazkilaritza-metodo baten patentea erregistratu zuen. Korronte piktoralisten eraginpean, goma bikromatu eta tinta koipetsuekin egin zuen lan. Bere seme Gaston (1888-1973) argazkilaria izan zen baita ere, eta Lausannen geratu zen argazkilaritza Munichen ikasi ondoren. Arkitekturan, modan eta erretratuan espezializatu zen.

Egun, argazkilari-familia honen lanen zati handi bat, milaka negatiboz osatua, Lausanneko Museo de l´Elysée museoan dago ikusgai. Museo hori argazkilaritzari eskainia dago erabat.

viernes, 1 de enero de 2010

Fotografías destinadas al exilio, a falta de una Fototeca vasca

Itziar AMESTOY

La venta de 12.000 negativos del fotoperiodista catalán Agustí Centelles al Ministerio de Cultura por parte de sus herederos ha destapado una cuestión subyacente: ¿Son, o deberían ser, patrimonio cultural de un país o propiedad privada de una familia? También en Euskal Herria existen numerosos ejemplos de instantáneas que se encuentran en el extranjero.

La situación de las fotografías históricas en Euskal Herria se puede dividir en tres clases: están las que se encuentran en los pequeños archivos locales, otras permanecen en manos de las familias a las que pertenecen y, finalmente, las que, por consecuencias del devenir de la historia, han acabado lejos de nuestras fronteras. Las carencias que ha puesto de relieve lo ocurrido en Catalunya con Centelles se resumen en dos, según explica el fotógrafo Juantxo Egaña. «Por un lado, tendría que existir una institución que se dedicase a la labor de recuperación de todo lo que está confiscado y, por el otro, debiera dedicarse a la adquisición de imágenes que están en familias y salen a subasta». No le cuesta, al fotógrafo donostiarra, comentar ejemplos de instantáneas que, siendo claves o representativas de la historia de Euskal Herria, están en el extranjero. Así habla de una del primer Aberri Eguna de Bilbo, del año 1932, que se encontró en el Archivo de Alcalá de Henares o instantáneas sobre los bombardeos de Otxandio, Gernika y Durango que están en la Universidad de Illinois. También habla del archivo de Salamanca, en el que están los originales, con sus fichas, de imágenes de los gudaris. «Son propiedad del Gobierno Vasco; lo increíble es que todavía estén ahí».

Respecto a las colecciones privadas, el peligro que señala es que no se conserven en buen estado, tanto por falta de medios como por el desconocimiento de su valor, lo que ha derivado en la pérdida de las mismas. Como ejemplo: «Algunas de las fotografías más relevantes de la II Guerra Carlista fueron realizadas por el fotógrafo polaco Ladislas Konarzewski. Cuando el último fotógrafo de la familia murió, decidieron deshacerse de los archivos».

Un futuro proyecto

Como solución, o mejora considerable, de la situación de la fotografía en Euskal Herria Egaña apunta a una Fototeca Nacional que pudiera ir generando una importante colección a base de adquisiciones constantes y paulatinas. De momento, existen iniciativas locales, como el Archivo Municipal de Gasteiz, Gerediaga Elkartea, el PhotoMuseum de Zarautz -por citar algunos ejemplos-, así como otras más grandes, como la fototeca de la Kutxa.

En el archivo de Gasteiz, Marijose Marinas comenta que, desde mediados del siglo XX, muchos fotógrafos o herederos de los mismos les han entregado sus archivos, «la mayoría de ellos mediante donaciones gratuitas». Ellos son, según explica, quienes deciden qué institución les genera más confianza. Marinas no considera un problema que las fotografías estén en manos de las familias, «si las aprecian y las conservan de forma adecuada». En su opinión, al valor de bien cultural hay que añadirle «el importante valor sentimental que tienen para sus familias».

Respecto a una Fototeca Nacional, le parece un proyecto «muy interesante, al que habría que dotar de objetivos y contenido», pero que no estaría reñido «con la permanencia de archivos fotográficos locales». Sobre la relación con los otros archivos, asegura que es positiva en la mayoría de los casos y que colaboran constantemente «unos con otros». El conjunto de fotografías que se podría recuperar y unir entre diferentes archivos es muy elevado, teniendo en cuenta también las posibilidades que añade la digitalización. Juantxo Egaña puntualiza que en este camino es muy interesante establecer una línea coherente, algo que con la creación de la Fototeca vasca estaría más asegurado. «De momento, hay actuaciones sueltas de diferentes agentes, pero no hay una línea de actuación», diagnostica.

El archivo fotográfico de Viña Tondonia



Bodegas López de Heredia, ubicadas en Haro, guardan un interesante archivo fotográfico que arranca en 1873 y en el que se recogen las primeras imágenes de su fundador, Rafael López de Heredia, que fue un gran aficionado a la fotografía, así como su hijo. De ambos se guardan en ese archivo cientos de imágenes, además de los equipos para realizarlas.

Nacido en Chile en 1857, Rafael López de Heredia era hijo de emigrantes vascos. Su padre era natural de Dulantzi y su madre originaria de Nabarniz ( Bizkaia ). En 1871 se trasladó a Urduña, al colegio de los jesuitas para seguir con sus estudios. El comienzo de la Segunda Guerra Carlista le sorprendió en esa localidad y, según los datos facilitados por la familia, desde el internado donde residía veía como los liberales despeñaban a los carlistas, circunstancia que le empujó a alistarse como voluntario a la edad de 16 años. Lo hizo el 20 de febrero de 1873 en el batallón de Urduña nº 4, que intervino en Portugalete, Bergara, Zumarraga y Urretxu, entre otras poblaciones. Cuando terminó la guerra, se exilio en Nantes donde estuvo recluido.

De esa época son dos imágenes de corte carlista que se guardan en el archivo de la bodega y en las que aparece una carte de visite, mientras en la segunda se le puede ver junto a otros voluntarios ya en el exilio.

Se escapó de Nantes a Baiona, donde acabó sus estudios, para posteriormente de dedicarse al negocio de la alimentación. En 1889 se constituyó la sociedad R. López de Heredia tras adquirir tierras y crear la finca Viña Tondonia.

Entre las distintas imágenes que se conservan en el archivo de esas bodegas, además de las ya citadas, destacan las realizadas en 1910 por el fotógrafo bilbaino Manuel Torcida, más conocido por el nombre comercial de su estudio, Foto Lux, que estaba ubicado en el número 20 de la Gran Vía de Bilbo.

Con motivo de la Exposición Universal de Bruselas de 1910, en las que las bodegas estaban presentes con su propio stand, López de Heredia encargó a Torcida la realización de doce fotografías de la bodega para colocarlas en ese lugar. Las imágenes fueron realizadas el 2 y 3 de abril de 1910. Se hicieron un total de 21, de las que se seleccionaron doce que fueron positivadas a un tamaño de 100x63 cm. Entre otras, aparecen imágenes de las obras de ampliación, del fundador de la bodega, de los almacenes, de la maquinaria de vendimia y de las cuadras.

Hoy en día, estas fotografías restauradas se conservan en los fondos de la bodega junto a la correspondencia que mantuvieron el fotógrafo Torcida y López de Heredia.

Aparte de los cientos de documentos que se guardan en la bodega, existen cientos de negativos relacionados con la empresa desde su fundación.