Los artículos que aparecen están relacionados con fotógrafos, publicaciones e historia de la fotografía.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Las fotografías de Catherine Filene Shouse



En la biblioteca Schelesinger sobre la historia de la mujer en América perteneciente al instituto Radcliffe de la Universidad de Harvard se encuentra el legado de Catherine Filene Shouse, compuesto por diferentes carpetas y cinco álbumes con fotografías.
Nacida en 1896 en Boston, pero de familia de origen alemán, se dedicó a la política despues de terminar sus estudios en la Universidad de Harvard, y formó parte en los años 20 y treinta de la dirección del Comité Nacional Democrático. Asimismo, fue fundadora del Club Democrático de la Mujer y redactora de la revista del comité nacional democrático de la Mujer. También entre otras actividades fundó el instituto de relaciones profesionales de la mujer en EEUU.

En la década cincuenta del pasado siglo, viajó junto a su marido, Jouett Shouse, por Europa. Entre las imagenes que realizó durante este viaje, destacan algunas realizadas en Euskal Herria, entre ellas las que acompañan al texto, hechas en mayo de 1952 en Donostia. Catherine Filene murió en 1994.

domingo, 19 de diciembre de 2010

La imagen de Euskal Herria en las colecciones de Lestrade



Desde 1954, la casa francesa Lestrade, está publicando fotografías estereoscópicas. Su primera colección incluia 75 tarjetas y en cada una de ellas 10 imagenes estereoscopicas de 14x12 mm. Las tarjetas median 10 x 17 cm. Desde el primer catálogo hasta hoy en dia la cantidad va en aumento. En 1958 son 425 tarjetas, en 1964 son 1366 y en los años 90 del pasado siglo su extenso catálogo ascendía a 2800 tarjetas. Las transparencias en la primera época estaban hechas en película Kodachrome.



En cuanto a la temática, principalmente, son imágenes de diferentes ciudades de todo el mundo, aunque en los ultimos años su catálogo se abre a temas relacionados con la educación. También la empresa editora va cambiando y hoy en día es SODILEST quien comercializa la colección de alrededor de 2000 tarjetas de ciudades de todo el mundo. Iruñea, Donostia, Biarritz y Baiona son algunas de las poblaciones vascas representadas en esta colección. Curiosamente algunas de sus tarjetas coinciden con las de otros editores como, Colorelief y Bruguiere también de origen francés.


domingo, 12 de diciembre de 2010

La presencia de Charles Chaplin


Quizás para muchos no es muy conocida la presencia en el País Vasco de Charles Chaplin, de la mano del también cineasta, y amigo Harry d’Abbadie d’Arrast, casado con la actriz Eleanor Boardman.

Destacar que el tío abuelo de Harry, fue el euskaltzale Antoine d´Abbadie. Chaplin y Harry d´Abbadie se alojaron en el castillo Etxauz que la familia de Harry tenia en la localidad de Baigorri .

Trabajó con Chaplin como consejero artístico en Una mujer de París (1922) y ayudante de dirección en La quimera del oro (1924). De la presencia de Chaplin en el País Vasco se conocen algunas imágenes del verano de 1931. Las primeras son en la plaza de toros del Chofre en Donostia, el 9 de agosto de 1931, en la que el torero Lalana al brindarle una oreja a Chaplin este le regaló su pitillera de plata. La imagen en la que aparece saludando y a su izda. aparece sentado Harry d’Abbadie d’Arrast forman parte de una serie de 10 que hoy en día se encuentran en la fototeca de Kutxa en Donostia.


También el Museo Vasco de Baiona guarda entre sus archivos una interesante fotografía tomada en septiembre de ese mismo año en el frontón de Atharratze en Zuberoa donde Chaplin aparece jugando a “ chistera”.


sábado, 4 de diciembre de 2010

Willian Houben, fotógrafo costumbrista de Zarautz

Willian Houben es un fotógrafo belga afincado en Zarautz a partir de 1924, también se tienen referencias de su estancia ese mismo año en el hotel Artetxe de Azpeitia. Existen pocas noticias de este retratista. Su padre fue Henri Houben, pintor y profesor honorario de la Academie Royale des Beaux-Arts d´Anvers y recibió varias distinciones en su trayectoria. Su madre Louise Westphal también pintora.

Su disciplina inicial era la pintura, su conocimiento de la composición quedan patentes en sus temas fotográficos. Se conservan alguna fotografía suya pintando. Entre las fotos conservadas aparece una de su esposa y otra del matrimonio. Fue en Eibar en 1925 donde su casó con Goyita Olañeta Cortaberria (Eibar 1905; Zarautz 2003).

Se tiene constancia de su actividad en Zarautz entre 1924 y 1931 donde regento un estudio en la calle Vizconde Zolina hoy en día el local es el bar Kupela. Las fotografías que nos ha dejado Willian Houben son escenas familiares, retratos y fiestas populares. Las imágenes realizadas por este fotógrafo belga siempre están firmadas y datadas con lo que ahora constituye una valiosa información para catalogarlas. Publicó también sus fotografias a mediados de los años 20 del pasado siglo en medios como “ La voz de Guipúzcoa” en el que se pueden ver imágenes de Zumaia, Zarautz, Azpeitia y Azkoitia. Así mismo el folleto anunciando el diccionario enciclopédico vasco de Auñamendi recogia imágenes de este fotografo belga realizadas en Euskal Herria.

El Photomuseum de Zarautz realizó hace unos años, una exposición donde se expusieron obras del propio museo, de los franciscanos y de su sobrina Mº Carmen Olañeta así como de algunos particulares.

En estos últimos años sus fotografías se han visto en diferentes publicaciones. “Orio historia argazkitan” de Iñaki Iturain Azpiroz. “Zumaia Oroituz” de Javier Carballo Berazadi e Ismael Manterola Ispizua. “Azkoitia Iruditan” de Juan José Olalde Juaristi y “Zarauzko Argazkiak 1866-1936” de Ramón Serras Aizpurua.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Las Guerras Carlistas en la fotografía



El nacimiento de la fotografía

El Daguerrotipo es la primera imagen fotográfica y fue un invento de Louis Jacques Mandé Daguerre, era una placa de cobre plateada pulida con una capa de yoduro de plata, se exponía cerca de treinta minutos según la luz de la escena y aplicando vapor de mercurio sobre la placa se obtenía la imagen positiva. El nacimiento oficial , del procedimiento de Daguerre ocurre en la academia de ciencias de París, cuando el 19 de agosto de 1839 el científico y diputado republicano François Arago da cuenta del descubrimiento. Ese mismo año la cámara de diputados francesa concedían a Daguerre y al hijo de Joseph Nicéphore Nieepce una renta vitalicia a cambio de la cesión al estado de su patente.

La I Guerra Carlista finaliza tras la firma del convenio de Bergara el 31 de agosto de 1839.

A partir de esta fecha , no tardó en expandirse el invento y se escribieron numerosos textos divulgativos, uno de los primeros realizados en castellano fue la traducción hecha por el escritor labortano Eugenio de Ochoa publicado en 1839 y titulado “ El daguerotipo . Explicación del descubrimiento que acaba de hacer , y a que ha dado nombre M. Daguerre “ con ilustraciones del libro original .

El daguerrotipo estuvo vigente desde su nacimiento en 1839 hasta 1860 , aunque otros procesos fotográficos fueron tomando más protagonismo a partir de 1850 como es el caso de los Ambrotipos , Ferrotipos y el más popular, el desarrollado por Louis Desiré el procedimiento a la Albúmina. Las primeras noticias en Euskal Herria sobre daguerrotipistas son hacia 1842, cuando el escritor Thèophile Gautier , según cuenta en su obra “Voyage a Espagne” es registrado por los aduaneros de Gasteiz y se asombran ante la cámara de daguerrotipos. En 1843 llega a Nafarroa el francés Constant y se anunciaba con el siguiente texto Aviso a las Bellas .Hallándose de paso para Madrid Mr. Constant, retratista de París , premiado por el Rey por dar los colores naturales a la “Daguerrotipo”,piensa detenerse en esta capital poco tiempo,y propone que por 60 reales vellón hará el retrato con toda perfección con colores o sin ellos a la “Daguerrotipo” :para este efecto puede acudirse a la calle del Pozo Blanco nº 4 en el piso 4º,donde ha puesto su taller, desde las nueve de la mañana hasta las 5 de la tarde .Se previene que en la tienda del Sr. Campión hay muestras de este artista para el que quiera verlas. Pamplona 5 de septiembre de 1843”. Se tiene constancia de su paso por Donostia y Vitoria.

Los Artilleros del Colodión

Las primeras fotografías de conflictos belicos que se conocen son los daguerrotipos de la guerra de independencia de México de 1846-47 asi como 2 daguerrotipos realizados por el fotógrafo aficionado Thibault durante la revolución de 1848 y que reproducen las barricadas de la rue Saint Maur antes y después del ataque de las tropas del general Lamoricière. Estas dos imágenes fueron reproducidas por L´Illustration Française el 1 de julio de 1848 en forma de grabado. Hoy en día se encuentran en el museo d'Orsay de Paris siendo adquiridas en una subasta de Sotheby's en Londres en mayo de 2002. Estas imágenes se han podido ver este año en el museo d'Orsay dentro de la exposición “La photographie au musée d’Orsay.20 ans d’acquisitions :1986-2006”.

El primer reportaje fotográfico como tal es el que se realiza en la guerra de Crimea 1854/1856. En 1854 el rumano Carol Popp de Szathmari fotografió a los soldados rusos y turcos que combatían en Crimea. Un año más tarde el fotógrafo Roger Fenton llega a Crimea con una cámara de placas, un ayudante y un carro que le había comprado a un vendedor de vinos. En su interior llevaba una cama, un horno, cinco cámaras, setecientas placas de vidrio, una carpa y treinta y seis cajas con diferentes elementos de trabajo. A pesar de todas las dificultades de Fenton para realizar las imágenes debido a las altas temperaturas y la imposibilidad de fotografiar en el campo de batalla, realiza numerosas tomas de militares y campamentos, con la excepción de una imagen tomada en el campo de batalla, al finalizar la mismai. En el transcurso de esta guerra muere el fotografo Richard Nicklin junto a sus ayudantes cuando se hunde el barco que los transportaba, seran los primeros fotografos muertos en un conflicto belico.


Entre 1861 y 1865 se desarrolla la guerra de secesión americana En la cual se tomaron miles de fotos, muchas de ellas realizadas por fotógrafos locales. Pero fue el fotógrafo Mathew Brady dueño de una galería de retratos en Washington, en la que llegó a fotografiar a políticos como Abraham Lincolnii., el que viajó por todos los frentes con un equipo de 19 fotógrafos, realizando más de 7.500 imágenes. Entre las más conocidas se encuentra la titulada “la cosecha de la muerte”, hecha después de la batalla de Gettysburg en la que aparece un campo sembrado de cadáveres

Acabada la guerra civil americana, en 1866 los hermanos Courretiii tomaban imágenes del bombardeo de la Marina española al puerto peruano de El Callao. Por la misma época, a partir de 1866, hay que destacar las imágenes sobre la guerra de la Triple Alianza o del Paraguayiv, realizadas por el fotógrafo uruguayo Esteban García, de la casa Bate and Cía y que hoy en día se conservan en la Biblioteca Nacional de Montevideo.

En 1871 se produce el levantamiento de la Comuna de París. A través de las fotografías de este conflicto podemos ver uno de los hechos más importantes de la historia francesa, que en su momento tuvo un tratamiento de gran envergadura, ya que fueron decenas de fotógrafos de París y sus alrededores los que captaron las imágenes del levantamiento de La Comuna en 1871. Reportajes realizados en París durante los setenta y dos días de levantamiento de La Comuna, retratos de los principales protagonistas, barricadas en las principales calles de París, vistas espectaculares de edificios ardiendo entre ellos el Ayuntamiento de París, y los primeros fotomontajes de carácter político son parte de las 900 fotografías que se conservan hoy en día del levantamientov. Cabe citar que murieron casi 100.000 personas en este conflicto y que muchas de las imágenes y retratos sirvieron para detener y fusilar a los comuneros.



Los fotógrafos de este periodo fueron llamados “los artilleros del colodión” por utilizar todos una misma técnica, dominante en la época. Los negativos empleados eran placas de cristal emulsionadas al colodión y el revelado de las fotografías se hacía por contacto, sobre papel a la albúmina. Las fotografías eran de mucha precisión pero tenían el inconveniente que las placas de cristal había que prepararlas y revelarlas en el lugar de la escena, generalmente en una tienda de campaña o un carro preparado al respecto.

Hay que destacar la participación de grandes retratistas como Disderi, Nadar o los hermanos Neurdein, que años más tarde tras acabar la II Guerra Carlista, fotografiaron la costa vascavi. Así mismo otro de los fotógrafos que tomo instantáneas del conflicto fue Auguste Muriel que en 1864 publicó un Álbum de Imágenes con el titulo “Chemin de fer du nord de l’Espagne”vii.

Las primeras imágenes del Carlismo

Después de acabada la I Guerra Carlista, han quedado escasas imágenes fotográficas de sus personajes, en todo caso grabados. Uno de los pocos daguerrotipos que se conservan hoy en día es el retrato del general Ramón Cabrera exiliado en Inglaterra tras la “Guerra dels Matiners” (1846-49), que se encuentra en el Museo del Ejercito y que está realizado por el fotógrafo Ingles William Edward Kilburn en Londres hacia 1850 e iluminado por el miniaturista M. Mansionviii. El autor de este retrato del que la National Portrait Gallery de Londres guarda una docena de daguerrotipos, tuvo su actividad entre 1846 y 1862 en Londres. También la familia Goiria guarda un ambrotipo ( proceso que se obtenia subexponiendo deliberadamente en la camara una placa de vidrio emulsionado con colodion ) de Domingo Belaustegigoitia, natural de Amorebieta y que después de la I guerra Carlista fue desterrado a Cuba. Lugar donde se hizo esta foto a comienzos de los años 50. En la casa natal de Belaustegigoitia se firmó el 24 de mayo de 1872 el convenio de Amorebieta. Hoy en día la familia guarda esta imagen junto a otras de carácter historico, asi como documentos y la mesa donde se firmo el convenio. Citar que el ambrotipo de Belaustegogoitia fue realizado por uno de los estudios más importantes de Cuba de la época, el de Mestre, por el cual pasaron los personajes más importantes de la época, entre ellos Martí.

Hoy en día no se conocen más daguerrotipos relacionados con el carlismo, aunque existen copias en papel de algunos de ellos, por ejemplo un retrato de Carlos V y otros en los que aparecen María Beatriz de Módena con sus hijos Carlos y Alfonso Carlos de Borbón. También el estudio fotográfico Adèle de Viena reprodujo algunos daguerrotipos de los que hoy solo nos han quedado su imagen en papel y en los que aparece la princesa de Beira y los pretendientes Carlos VI y Juan III. “La Guerra en Nafarroa y Provincias Vascongadas”, un libro editado en 1848, que trata sobre el desarrollo de la Guerra Carlista y cuyo autor fue F.M. de Vargas, reproduce algunas vistas y retratos de Carlistas que copiaron de daguerrotipos realizados al respecto.

En 1854, el fotógrafo Jean Jacques Heilmann, oriundo de Alsacia, gran paisajista sobre todo de la zona del Pirineo, y que se instala en Pau en 1852 realiza una fotografía en esta misma ciudad a 4 refugiados de origen vasco.


La fotografía Carlista a partir de 1860

A partir de la década de los 60 la fotografía se empieza a introducir en las grandes poblaciones, así mismo los procesos que hasta ahora eran económicamente costosos, se empiezan a abaratar y a la vez son más rápidos. Pasamos del daguerrotipo a “la albúmina” después al colodión sobre negativo de papel y más tarde al colodión sobre placa de cristal, que permanecería en el mercado cerca de treinta años.


Lo que inicialmente era un retrato económicamente costoso, a partir del método patentado por Disderi convierte la fotografía en un sistema abierto a todas las capas sociales. El método de Disderi consistía en una cámara de 4 objetivos obteniendo en una misma placa una serie de ocho retratos que luego eran recortados y pegados en cartón del tamaño de una tarjeta de visita, de ahí su nombre carte de visite.


Durante esta década Carlos y Alfonso Carlos de Borbón, aparecen retratados por las galerías fotográficas más representativas de Europa, en solitario o en algunos casos acompañados de Ramón Cabrera, junto a su Madre María Beatriz de Módena o junto a su abuela Carolina de Borbón. En estos primeros años los hermanos Giuseppe y Luigi Vianelli, realizaran en Venecia, diferentes retratos a Carlos y Alfonso Carlos, muy desiguales en lo que respecta a la calidad. Lo hermanos Vianelli, abren dos estudios en 1858, uno en el Campo San Provolo 4704 y otro en la calle Stagneri 5256 de Venecia, adquiriendo una gran reputación como retratistas, trabajaron tanto la fotografía de gran formato como la carte de visite. El archivo de los hermanos Vianelli así como el del también fotógrafo Antonio Sorgato fueron adquiridos por Giovanni Jankovich en 1890.

En 1866, Adèle, uno de los estudios más prestigiosos de Viena que desarrollo su actividad en los mejores hoteles de la ciudad entre 1865 y 1875ix fotografió a Carlos y Margarita de Borbón, un año más tarde y una vez casados los vuelve a fotografiar. Curiosamente en 1875 este mismo estudio realizó unas fotografías a la que seria futura Reina de España, la Archiduquesa María Cristina de Habsburgo.


En 1868 Carlos VII es proclamado Rey, tras la abdicación de su padre en favor suyo el 3 de octubre de ese año, a partir de esta fecha el partido carlista se vuelca en una amplia labor de propaganda, y empiezan a circular miles de imágenes de Carlos VII, siendo la mayoría de ellas en formato de carte de visite. Le Jeune, fotógrafo sucesor del ruso Serguei Levitskix en su estudio de la calle Choiseul de París, es el que realiza en 1868 una serie de retratos, todos ellos de pose muy estudiada y en algunos casos también con Dª Margarita de Borbón, y que sirven a ese propósito. También se crean imágenes con el fin de idealizar al retratado, tal es el caso de la fotografía de Carlos VII con corona y manto de emperador o en escenas ecuestres.

También en esta época François Marie Louis Alexandre Gobinet de Villecholles, fotógrafo francés más conocido por Franck, retrata en París a partidarios carlistas, es el caso de Tristany, Castilledo y Demas. Este fotógrafo, especializado en carte de visite abrió un estudio en París, después de su exilio en Barcelona entre 1849 y 1857 y volviendo a Francia con el II Imperioxi.

Tras la dimisión de Ramón Cabrera en 1870, Carlos VII convocaba la Junta de Vevey para reagrupar a todos los carlistas y tomar la dirección del partido. De la reunión celebrada el 18 de Abril de 1870,el fotógrafo suizo Francis de Jongh realiza lo que sería una de las imágenes anterior a la guerra más reproducida y en la que aparecen los principales dirigentes del partido carlistaxii, esta fotografía de la que se hicieron cientos de copias y reproducciones fue así mismo editada en forma de postal a principios del siglo XX. Este mismo fotógrafo es el autor de las fotografías del secretario de Carlos VII, el conde de Samitier. De Jongh es una familia originaria de La Haya en Holanda. Los hermanos de Jongh se dedicaron a la fotografía, Francis se instala en Vevey en 1865 y su hermano Edouard en Lausanne, los hijos de Francis se instalarán en Francia bajo el nombre de Jongh frères en Neuilly.

El 6 de Octubre de 1870, el cura Santa Cruz, párroco de la localidad guipuzcoana de Hernialde escapa en el momento de su detención y se refugia en Bayona durante 18 meses. Allí es donde el fotógrafo de procedencia parisina Ferdinad Bérillon, le retrata. La imagen distribuida entre sus partidarios, en forma de carte de visite, es la única que se conoce del clérigo sin barba. Esta misma fotografía, en forma de grabado, fue reproducida por la revista La Ilustración Española y Americana del veinticuatro de abril de 1873. También el formato de las cajas de cerillas, que fueron utilizadas de forma propagandística durante la segunda guerra, por carlistas y liberales, reprodujo esta imagen de Manuel Santa Cruz Loidi.

Luciano Carrouché fotógrafo de origen francés que estaba instalado en Barrenkale Barrena, nº 17, de Bilbao, durante el conflicto bélico realizó numerosos retratos a soldados liberales. Una de las fotos más difundida de este fotógrafo es la realizada en la cárcel de Bilbao el 24 de Noviembre de 1870, en la que aparece el presidente del comité carlista de Bizkaia, J. de Orue, los diputados P de Piñera, F. de Urquizu y el regidor del Señorío R. De Echevarri. Dos de los protagonistas de esta fotografía, Urquizu y Orue, participaron en la firma del convenio de Amorebieta en el Palacio Beltegui el 24 de mayo de 1872, palacio donde ha conservado en sus paredes esta imagen durante más de 100 años.

La fotografía durante la II Guerra Carlista


1. Aspectos generales

Las imágenes que se han conservado, del conflicto bélico en su mayoría son retratos hechos en estudio, y en muchos de los casos por encargo del retratado. Sin duda alguna Carlos es el personaje en este conflicto más retratado, siendo la fotografía más curiosa la realizada 3 años después de acabada la guerra y vestido de árabe, en el estudio de Berthomier en Argel. Muchas de estas fotografías se encuentran en manos de coleccionistas y en otros casos son los propios familiares los que han heredado las imágenes.


De las tomas realizadas en exteriores, que son las menos y que en su mayoría fueron publicas por las revistas gráficas, habría que citar las sacadas por C. Monney en el lado liberal sobre el sitio de Bilbao, siendo para la época unas de las más trabajadas y cuidadas estéticamente. En el lado carlista las del fotógrafo Ladislas Konarzewski sobre la partida del cura Santa Cruz, son las más impresionantes junto a las del fotógrafo J. Cantó de los trabucaires con Francesc Savalls.



No se conservan apenas imágenes realizadas en las cárceles y prisiones durante el conflicto, exceptuando una fotografía en la cárcel de Madrid, en la que se aprecia a un grupo de prisioneros carlistas en Diciembre de 1873, y al menos otras dos en las de Vitoria y Valencia.

Con respecto a otros conflictos, es el único donde no se conoce hasta el momento ninguna imagen en la que aparezcan muertos o heridos, como es el caso de la guerra de Crimea, la de Secesión americana, la de la Triple Alianza o el levantamiento de La Comuna de París. Aunque existen referencias de imágenes hoy en día destruidas, realizadas por el fotógrafo catalán Josep Mas i Serra, sobre la matanza de Collformicxiii.


2. Los fotógrafos franceses y su relación con el Carlismo

Uno de los mejores retratistas de mediados del siglo XIX, fue Félix Tournachon, más conocido por Nadar. Fotografió a escritores, pintores y sus retratos fueron una novedad en lo que respecta a la técnica, ya que operaba a pleno sol, creando un fuerte contraste entre la luz y la sombra, que le dieron el sobrenombre de retratos a lo Rembrandt. A partir de 1859 Nadar empieza a utilizar la luz eléctrica y lo que inicialmente era un retrato económicamente muy costoso se hace mucho más asequible para el público. Gracias al método patentado por Disderi, la carte de visite, empiezan a pasar su estudio otro tipo de personajes a fotografiarse, con lo que serán sus operarios los que realicen muchos de los retratos, aunque siempre bajo la firma de Nadar. Una vez acabada la guerra, Carlos se fotografía en solitario y junto a José Suelves, Rafael Tristany, José Ponce de León, el general Iparraguirre y Zubiri. También aparece en esta época retratada Dª Margarita de Borbón, en el estudio de Nadar situado desde 1872 en la rue d´Anjou, en Parísxiv.


3. La fotografía en Euskal Herria

Araba

Escasas referencias se tienen de fotógrafos en Araba, aunque Pablo Bausac deja el estudio a su sobrino Ruperto Zaldua para reunirse a los carlistas. Según se desprende del libro, Coplas y Brochazos del Vivac, escrito por el Marques de Valdespina, cita como el 26 de agosto de 1870 le visita en iparralde, Bausac para informarle de la situación en Gasteiz. Así mismo Valdespina le envía para que se reúna con Manterola y Rada para que les informase de la situación.

En pleno conflicto bélico, Pablo Bausac realiza algunas fotografías a voluntarios y así mismo al pretendiente Carlos VII, según el historiador durangués José Mª Uriarte, pudo ser el maestro del fotógrafo Lejarreta.

Bizkaia

Durango fue sede de la Diputación carlista de Bizkaia durante la Guerra. También el rey Carlos pasó largas temporadas en la localidad. De ahí que el fotógrafo local, José Niceto de Lejarreta, le retratase en numerosas ocasiones. Nacido el 20 de Marzo de 1838 en Durango, es uno de los fotógrafos más prolíficos de la II Guerra Carlista. Sus primeros trabajos hacia 1860 los realiza como pintor, no siendo hasta 10 años más tarde cuando empiece su labor de fotógrafo. Las primeras imágenes que se conocen son de 1873, ya comenzada la guerra. Inicialmente su estudio lo tiene instalado en la huerta de su casa pero al comienzo de la guerra cambia de domicilio instalándose en Barrenkalea, nº 28, muy próximo al puente de San Agustínxv.

La gran mayoría de las imágenes que nos han quedado hoy en día son retratos de formato carte de visite. Ante Lejarreta posaron cientos de oficiales, voluntarios y hasta el propio Carlos. El general Dorregaray, el cura Aboitiz, Domingo Egaña y el Barón de Sangarren entre otros posaron para este retratista. Las fotografías de Lejarreta son muy desiguales en cuanto a la calidad, desde la composición hasta los fondos o las propias tarimas que utilizaba. Sus imágenes pasan del retrato más formal hasta situaciones de lo más curiosas, como escenificaciones. Son imágenes en muchos casos muy austeras, fondos puestos de cualquier forma, alfombras mal puestas, puede tener relación con la propia guerra? problemas de abastecimiento de material, fotografias mal pagadas?

Durante los años que dura el conflicto firma sus fotografías como “José de Lejarreta fotógrafo” y como “José Lejarreta fotógrafo, pintor y dorador“. Son imágenes atribuidas también a este fotógrafo las realizadas en la fundición de cañones en la antigua ferrería de San Antonio de Ugarte en la anteiglesia de Castillo-Elejabeitia en Bizkaia, donde se fabricó el primer cañón hecho por los carlistas en este conflicto el 28 de Noviembre de 1873. En la imagen aparece entre otros el ingeniero catalán José de Guillen García, con graduación de teniente. De José Guillén se conserva una abundante correspondencia, que ha permitido concretar datos sobre las fotografías que se conservan de la artillería carlista vizcaína.

Durante el sitio de Bilbao, iniciado el 28 de diciembre de 1873 y que duraría hasta el 2 de Mayo de 1874, hubo dos fotógrafos en el propio Bilbao que reflejaron el bombardeo del Ejercito carlista. En primer lugar el aficionado y que años más tarde sería fundador de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, Pedro Telesforo de Errazkinxvi, que tomo imágenes de la iglesia de Begoña semidestruida y del puente de los Fueros derrumbado, así como dos imágenes de una cañonera de la Marina liberal en la ría de Bilbao en 1875.

El segundo fotógrafo fue Charles Monney Millet, que realizó un Album fotográfico con motivo del Sitio de Bilbao, del que hoy en día se conservan dos ejemplares, uno de ellos dedicado al rey D. Alfonso XII. Las imágenes que contiene quizás sean las de mayor calidad que se conservan de este conflicto, en total son 57 fotografías en las que se recogen las diferentes baterías que conformaban el cinturón de seguridad de Bilbao durante la guerra, la Batería de la Marina, la de Choritoqui o la de la Muerte entre otras. También retrató a voluntarios auxiliares y los interiores de los fuertes del Morro y Miravilla. Este Álbum recoge el bombardeo y los efectos del mismo así como un retrato del General Castillo, jefe de la defensa de Bilbao. Monney. así como Carrouche y Doistua fueron los grandes retratistas del Ejercito liberalxvii.


Hay datos curiosos de las imágenes referentes a Bizkaia, uno es el caso de las bodegas Lopez de Heredia ( Viña Tondonia ). Hoy las Bodegas López de Heredia que se encuentran en Haro guardan un interesante archivo fotográfico a partir de 1873 y en el que se recogen las primeras imágenes de su fundador Rafael López de Heredia. Este fue así mismo aficionado a la fotografía así como su hijo guardándose en los archivos cientos de imágenes así como los equipos que utilizaron para realizar las mismas. Nacido en Chile en el año 1857, Rafael López de Heredia era hijo de emigrantes vascos, su padre natural de Dulantzi y su madre originaria de Nabarniz, provincia de Bizkaia. En el año 1871 se traslada a Orduña al colegio de los jesuitas a seguir sus estudios. Cuando estalla la segunda guerra carlista le coge en Orduña y según los datos facilitados por la familia, desde el internado donde residía veía como los liberales despeñaban a los carlistas, hecho que le lleva a alistarse como voluntario a la edad de 16 años, el 20 de febrero de 1873 en el batallón de Orduña nº 4, interviniendo en Portugalete, Bergara, Zumarraga y Urretxu entre otras poblaciones. Cuando termina la guerra se exilia a Nantes, donde estuvo recluido. De esta época son las dos imágenes que se conocen relacionadas con el carlismo y que se guardan en el archivo de la bodega en las que aparece una “carte de visite” de Rafael y así mismo otra imagen en la que aparece junto a otros voluntarios ya en el exilio. Escapándose de Nantes a Baiona, acaba en la capital de Lapurdi sus estudios, dedicándose al negocio de la alimentación. En 1889 constituye la sociedad R. López de Heredia en Haro adquiriendo tierras y creando la finca Viña Tondonia.



Otro de los casos curiosos es el de Eusebio real de asua fundador de las bodegas Cvne y que durante el sitio de Bilbao participo en las defensas como auxiliar de la septima compañía. Del sitio las bodegas cvne guardan una imagen de su fundador en la bateria del diente, posando con una botella de vino y una guitarra junto a otros auxiliares.



Gipuzkoa

En Gipuzkoa, la localidad carlista más importante durante la guerra fue Tolosa. A la vez que sede del ferrocarril y del principal periódico legitimista, ésta población guipuzcoana fue visitada en numerosas ocasiones por el Rey y su séquito. Son imágenes muy difundidas las del Cuartel Real en 1874, en las que aparece Carlos con Tristany, Respaldiza, Manuel de la Cruz, Barraute, Suelves y el Marqués de Valdespina entre otros.

En Mondragón, población muy cercana a Oñate, donde estuvo afincada la Diputación carlista guipuzcoana en 1873-74 y en un estudio improvisado, fueron fotografiados varios miembros de la Compañía de Escolta de la Diputación. Entre ellos se encontraba el voluntario José Lasa, abogado madrileño cuyo padre fue coronel durante la I Guerra Carlista. En 1875 la Diputación pasó a Azpeitia y es en esta población, que así mismo acogía a la Academia de Artillería, donde se realizan una serie de imágenes en las que aparecen entre otros el Coronel de Artillería Amadeo Claver, el General de Ingenieros Amador del Villar, el general de Artillería Juan Maestre, el Brigadier de Artillería Luis Pagés y el General de Artillería Antonio Brea. La imagen del 8ª Batallón de Gipuzkoa, con el comandante Vicuña a la cabeza, es otra de las pocas fotografías realizadas en exteriores que se conservan.


En San Sebastián fueron dos los fotógrafos que retrataron a los miembros del Ejercito liberal y Miqueletes. El primero fue Valentín Marín, natural de Pamplona y afincado en la capital guipuzcoana desde 1856. Dejó infinidad de retratos y algunos fueron realizados durante la II Guerra Carlista. En ellos aparecen soldados liberales y a veces fueron posteriormente iluminados. El otro fotógrafo, Hermenegildo Otero, asociado a Marín y que acompañó a Alfonso XII en diferentes viajes por Europa, fotografió a Miqueletes gipuzkoanos como Arnau, Aurrecoechea y Logendio, uno de los más tenaces perseguidores del cura Santa Cruz.

Este fotógrafo hizo también reproducciones durante de las fotos del cura Santa Cruz y su partida. También se conservan de él panorámicas de las diferentes protecciones y acuartelamientos levantados con tal motivo en San Sebastián. Una de las fotos más reproducida de Otero es la del Ayuntamiento de Hernani, derruido tras explotar el polvorín que albergaba al ser alcanzado por una bomba carlistaxviii. Una copia de esta imagen se encuentra en la colección del pintor Manuel Castellano, en la Biblioteca Nacional de Madrid, y los negativos los conservan los descendientes del fotógrafo en San Sebastián.


Lapurdi

Algunas de las fotografías más relevantes de la II Guerra Carlista fueron realizadas por el fotógrafo polaco Ladislas Konarzewski. Nacido en 1823 en Bielk, una población situada al nordeste de Polonia muy cerca de Lituania. De carrera militar, este oficial y aristócrata del Ejercito polaco participó en el levantamiento contra los rusos, que invadían Polonia en 1863. Formó parte del Estado Mayor del Ejercito Polaco y una vez aplastada la insurrección por los rusos, y condenado a muerte se tuvo que exiliar. Inicialmente lo hace en París y es según su bisnieto Jean Marie Ladislas Srive-Loyer Konarzewski, donde el militar exiliado y aficionado a la fotografía toma contacto con los carlistas. En 1865 se instala en San Juan de Luz y se casa en Irún con María Ithurbide del caserío del mismo nombre situado en Urruña, una población muy cercana a la frontera.


A finales del segundo Imperio instala su estudio en San Juan de Luz en el último piso de una casa que compra en la calle Garat esquina Courtade. En el estudio, utiliza la luz natural como elemento base para sus fotografías, para lo cual acristala el techo y laterales utilizando unas cortinas correderas que controlan la luz, así mismo instala tres decorados que sirven para los retratos que realiza. Ladislas Konarzewski se convierte en un gran retratista y así mismo fotografía el paisaje urbano y marítimo de San Juan de Luz, Bera y Hondarribia. Con un alto nivel técnico, y con formación de dibujante y pintor (acuarela y guache), retocaba los clichés no solamente en los retratos sino también los paisajes, sobre todo marítimos, lo cual era habitual para conseguir los efectos de olas o nubes" xix.


Durante la II Guerra Carlista recoge con su cámara retratos de personajes y voluntarios carlistas, aunque quizás su foto más conocida sea la de la partida del Cura Santa Cruz realizada el 8 de Abril de 1873 en una huerta de Bera. La imagen apareció ese mismo año en el mes de mayo en la revista La Ilustración Española y Americana en forma de grabado. Pío Baroja escribió de estas imágenes lo siguiente: “Del tipo de cabecilla se puede juzgar por sus fotografías. Santa Cruz se retrató distintas veces, solo y en grupo con sus gentes. Varias de estas fotografías las hizo un fotógrafo de San Juan de Luz, cuya casa aún subsiste, Ladislao Konarzewski. Yo fui a ver a ese polaco hace unos años y pregunté si guardaba los clichés de las fotografías de los carlistas, pero no los tenía. Entre los retratos hay uno de Konarzewski, que ha publicado hace días un semanario, en que el cabecilla está solo; otro en que se encuentra en compañía del vicario de Tolosa y de otro cura que creo que es de Orio. En estos dos retratos está el cabecilla ya en funciones, con traje de faena y larga barba. Hay otro retrato que publicó la Ilustración Francesa en 1873 en que aparece Santa Cruz afeitado y en hábito eclesiástico. De las dos fotografías en grupo, una es de Santa Cruz con su guardia negra y está hecha en una huerta de Bera de Bidasoa, la otra, en que se halla rodeado de sus principales cabecillas, está sacada en San Juan de Luz, en casa Konarzewski“. En este texto queda patente que Pío Baroja habla de las fotografías sacadas también por Ferdinand Bérillon.


De las tres imágenes que se conocen del cura Santa Cruz realizadas por Ladislas Konarzewski, dos aparece con su partida y una en solitario. Para hacer la imagen en la huerta de Bera según su bisnieto Jean Marie Ladislas Srive-Loyer Konarzewski el fotógrafo tuvo que pagar unos cientos de reales al Cura Santa Cruz xx.

Los negativos de estas fotografías, según se desprende de la propia familia, se vendieron. Es posible que Laurent hubiera adquirido la imagen de Santa Cruz en solitario, ya que se encuentran copias firmadas por este fotógrafo francés. Ladislas Konarzewski muere en 1895, sucediéndole en el negocio su hijo mayor Jean Ladislas (eran diez hermanos). El archivo fotográfico perteneciente a Konarzewski, fue destruido por la propia familia al cerrar el negocio.


Otro de los retratistas mas conocido entre los voluntarios carlistas fue Ferdinand Bérillon, fotógrafo parisino, tenia su estudio en los sopórtales del Puente Nuevo de Bayona por su galería pasaron a retratarse numerosos voluntarios carlistas desde finales de los años sesenta, así como el propio Carlos.


Bérillon, fue así mismo autor de las fotografías de la Familia Real realizadas el 15 de Septiembre de 1875 en el Señorío de Bertiz, en el que aparecen imágenes del Infante D. Jaime de Borbón, con miembros de su escolta de cadetes, y de la Infanta Dª Blanca de Borbón con su hermano. En este reportaje se incluyen además imágenes en forma de carte de visite del Rey con sus hijos y una con Dª Margarita de Borbón. En esta ocasión el autor incluyó el lugar y la fecha en la trasera de las fotografías. Aunque el trabajo más conocido de este autor es el retrato de Manuel de Santa Cruz, acompañado por los sacerdotes Luciano Mendizabal (Vicario de Tolosa), Patricio Orcaiztegui (Cura de Sorabilla) y Francisco de Felipe (Cura de Amezketa) en 1872, en la puerta del Palacio de Alzelain, en el barrio de Sorabilla de Andoain (Gipuzkoa).


Bayona durante la II Guerra Carlista acogió a muchos fotógrafos que en la mayoría de los casos utilizaron la carte de visite, como es el caso de Gustave que tenia su estudio en la rue de la Monnaie, nº 5, de Bayona y Lombard situado en el nº 17 de la rue de Lormand. Los retratos del primero eran muy clásicos y estereotipados y no salían de la utilización de un velador o media columna, que en algunos casos cogía tanto protagonismo como el retratado. Las imágenes de Lombard, son más cuidadas y utiliza más recursos y fondos pintados a la hora de realizar la imagen. En este mismo número de la calle Lormand de Bayona estuvo instalado Juan Poujade y Salsou, fotógrafo que durante la II Guerra Carlista también retrató a varios voluntarios, nació en 1813 en Millau (Francia). En 1860 se instala en Valladolid junto a su mujer María Castaing y el hijo de ambos. Al año siguiente se traslada a Salamanca y Jaén, fijando su residencia en Ciudad Real en 1865, donde se casa por segunda vez. En 1867 vuelve a Salamanca y es en 1870 cuando abre su estudio de la rue Lormand, nº 17, de Bayona, anunciándose como pintor y fotógrafo.


En el nº 19 de la misma calle y desde 1860 estaba también instalada la fotógrafa Mdme. Moreno. Es en esta época cuando pasaron por su estudio numerosos voluntarios carlistas. Sus anuncios en la prensa local dicen: “Ampliaciones de todos los tamaños, con retoque al óleo, fotopinturas, acuarelas y pastel“. Como novedad ofrecía los retratos High–Life, Princesa o de Busto Escultural. En 1877 se instala por unos meses en Salamanca, después regresa a Bayona, ciudad que abandonaría definitivamente en 1883 para trasladarse a Burgos hasta su muerte el 10 de noviembre de 1905. Participó en concursos y exposiciones obteniendo numerosos premios y distinciones. Los negativos de Poujade en su mayoría fueron destruidos por el propio fotógrafo, como solía anunciar en la prensa local para que quien estuviera interesado en adquirir más copias de un negativo determinado las solicitara a tiempo. En aquella época era habitual que el fotógrafo no guardase sus negativos ya que el cristal que se utilizaba como soporte podía volver a emulsionarsexxi.


Otros fotógrafos como Balossier en Bayona o P. Frois en Biarritz que también retratan a personajes, voluntarios y militares carlistas utilizan el formato de tarjeta Cabinet (170 x 110 mm) aparecido en Inglaterra en 1866 y generalizado a partir de 1870. Algún tiempo antes, un refugiado de la I Guerra Carlista afincado en Burdeos, J. Parada, abrió allí una galería fotográfica por la que pasaron los más relevantes personajes del Carlismo de la época. El general Cabrera, D. Carlos VI, el general Gómez y el Conde de Almenara entre otros posaron para este General exiliado.

Nafarroa

La partida del cura Santa Cruz en Bera y las imágenes de la familia del rey Carlos en Bertiz son algunas de las imágenes más relevantes realizadas en Nafarroa por Ladislas Konarzewski y Ferdinand Bérillon respectivamente y que ya hemos citado. Pero hubo más fotografías hechas en Nafarroa.


Varias están tomadas en las proximidades de Aberin, un pueblo cercano a Estella. Allí se tomaron una serie de imágenes de la 4ª Batería de Artillería Montada, mandada por Julián García Gutiérrez. Las dos fotografías que se conservan, en las que aparecen en campo abierto sus cañones y el personal que los servía, son excepcionales ya que no se conocen más imágenes de este tipo durante la II Guerra Carlistaxxii. En 1875 en Estella se realizaron otras dos interesantes fotografías, en la primera aparece el capitán Joaquín Llorens y a su lado el corneta pamplonés Nicolás Orduña, un niño de unos 14 años, junto a dos pequeños cañones de la 2ª sección de la 4ª Batería de Montaña. La segunda es probablemente la instantánea más curiosa de toda la guerra; en ella aparecen el voluntario valenciano Engracio Colomer y el corneta Nicolás Orduña, junto a un pony, un perro San Bernardo y un mono tití regalado por Carlos que sujeta el muchacho en sus manos. No se ha identificado a los autores de estas imágenes.



Mauro Ibáñez, fotógrafo aficionado, retrató en Villaba a numerosos carlistas durante el bloqueo de Pamplona, así como el final de la guerra en la capital de Nafarroa. Leandro, otro pamplonés, fotografió a soldados liberales miembros de la guarnición que defendía la ciudad. Aunque las imágenes más sorprendentes de este autor son las que componen la serie en las que aparece el guerrillero carlista navarro Ezequiel Llorente, de la partida de Rosa Samaniego, que actuaba en la zona de Estella y de la que llegaron a formar parte 200 voluntarios. El tudelano Ezequiel Llorente, alias “Jergón”, fue capturado por las tropas liberales en 1876 y fusilado al pie de la cima de Iguzquiza una vez acabada la guerra.


Algunas imágenes están también recogidas en el Álbum Carlista que se encuentra en el Archivo General de Nafarroa, como es el caso de las fotografías de la contra guerrilla liberal organizada en la zona de Tafalla por Tirso de Lacalle, alias “el Cojo de Cirauqui”. Lacalle venía a ser el equivalente en el bando liberal de los Rosa Samaniego o Ezequiel Llorente en el carlista; estar en el lado del vencedor le salvó la vida.

4. Los retratistas en Cataluña

Una de las imágenes más conocidas de Cataluña es la del general Savalls con su Estado Mayor. Forma parte de una serie realizada en 1873 en Sant Hilari de Sacalm, provincia de Gerona, hecha por el fotógrafo Joan Cantó. En ella aparecen el General Francesc Savalls, acompañado por el coronel Auguet, el Vizconde de Bonald, Poncio Frígola, Felipe Sabater, Fontova, Inglés, Vidal de Llobatera y Juan Bautista Aymamí, flanqueados por dos trabucaires. Poncio Frígola y Fontova morirían poco después en combate. Joan Cantó autor de esta fotografía tenía el estudio desde 1860 en la calle Escudellers, nº 8, aunque con el comienzo de la guerra se trasladó al nº 18 de la calle Conde de Asalto de Barcelona. La Ilustración Española y Americana publicaría meses más tarde esta fotografía en forma de grabado.


El Museo Frederic Marès de Barcelona guarda cartes de visite de este retratista. La colección Marés guarda una imagen muy interesante de carácter documental y de autor desconocido de la quema de Tortellá por parte de las tropas Carlistas en 1873. Esta fotografía, junto con otra tomada durante el bombardeo de Bilbao, son las únicas conocidas que se tomaron en plena acción bélica.


Josep Mas i Serra, nacido en Vich en 1844 y formado en algunos estudios de Barcelona, empezó su carrera profesional con 24 años, montando una galería fotográfica en la plaza de la Constitución, nº 33, de Vich. Con la llegada de las tropas carlistas a la localidad en 1874 pasaron por su estudio muchos voluntarios y oficiales catalanes. Se sabe que tomó varias imágenes de la matanza de Collformic, que debieron ser impresionantes pues le obligaron a destruirlas, según escribe Francesc Farrés i Malian en su libro sobre “La Historia de la fotografía en la ciudad de Vic”. En la prensa local anunciaba retratos de tarjeta a 10 reales y a 4 reales las copias.

5. Los fotógrafos en Galicia y Asturias

Pocas referencias son las que han quedado de imágenes del Carlismo en Galicia. José Ramón Barreiro en su libro “El Carlismo Gallego” cita que son las familias y casi en secreto las que guardan “un culto a la Causa y a su Rey” y sigue contando que “… de las paredes de los Pazos cuelgan las fotografías de Don Carlos y Doña Margarita que circulaban de mano en mano”. El mismo autor cita que algunas fotografías de carlistas gallegos aparecen en los procesos como motivo de acusación. Las pocas imágenes que han llegado a nuestros días son de dos fotógrafos afincados en Santiago, Guiard y Palmeiro. El primero de ellos, Alphonse Guiard, de procedencia francesa, estuvo afincado en Bilbao y fue padre del pintor Adolfo Guiard. Parece ser que los guerrilleros carlistas bajaban clandestinamente a Santiago al estudio de Guiard, a fotografiarse. Poco habitual es la presencia de una fotógrafa, Antonia Santos de Mondoñedo, que en la mañana del 11 de Octubre de 1872, realiza unas imágenes de unos prisioneros carlistas en una casa de Cabana da Vella a cuatro kilómetros de Mondoñedo.


Atendiendo a las órdenes de D. Carlos de fecha del 24 de Abril de 1872, Ruperto Carlos de Viguri levantó una partida en Asturias, encontrándose entre sus voluntarios su hijo Esteban, Emilio Valenciano, Paulino Mazón, Francisco Huelga y Francisco Viejo. Presos y deportados unos a Canarias y otros a Cuba, algunos de ellos pudieron escapar para reincorporarse al Ejercito Carlista del Norte. De esta partida ha quedado una imagen anónima realizada en la zona de Teverga, en Asturias.

6. La fotografía en “el Centro”

Las imágenes que han quedado del conflicto bélico en “el Centro”, zona que abarcaba el territorio de Castellón, Valencia, la parte de Tarragona al sur del Ebro, el Bajo Aragón, Cuenca y Guadalajara, son cartes de visite y en su mayoría pertenecen al fondo de la familia Baeza, descendientes de Santa Pau, miembro del Partido Carlista que participó en la reunión de Vevey. En este fondo aparece una de las pocas fotos de grupo conocidas de la zona. Aparece en ella el Brigadier Pascual Gamundi, su hijo Isidoro, su secretario y sus ayudantes Antonio y Paco de Santa Pau, Capitanes de Caballería.

Unal y Martí, los dos de Barcelona, son los que fotografiaron posiblemente antes de comenzar la guerra a numerosos voluntarios carlistas. El primero de ellos, Joan Unal, formó parte de una familia que dio tres generaciones de fotógrafos. Ejercieron su trabajo principalmente entre las poblaciones de Figueras y Gerona. En Barcelona contaron con dos estudios fotográficos, uno de ellos situado en la Rambla del Centro, nº 14, se llamó Gran Fotografía del Liceoxxiii. Martí fue uno de los fotógrafos de moda en Barcelona entre 1860 y 1880. Se dedicó sobre todo a los reportajes y publicaciones. El Teniente General D. José María de Arévalo, el Coronel Tomás Segarra, José Tallada Coronel de Infantería agregado al estado Mayor del Centro, son algunos de los retratos de estos fotógrafos, así como el de Mosen Pacho, capellán de la división de Aragón, muerto por los cipayos en 1875.

7. Los fotógrafos ambulantes

A mediados de los años 50 se hizo muy famosa una partida carlista que operó entre Burgos y Soria. Fue conocida como “la Partida de los Hierros” nombre que tomó por el apellido de los hermanos que la crearon. Tras dos años de campaña se acogieron a indulto en enero de 1857. Al estallar la II Guerra Carlista volvieron a salir al campo para incorporarse luego a las tropas castellanas reunidas en Orduña (Bizkaia). Hernandorena fotógrafo que algunos historiadores sitúan en Bilbao a partir de 1869, aunque por el tipo de imágenes que realiza parece ser un fotógrafo ambulante, fue el autor de los retratos de esta partida hacia 1874-75 y que hoy en día se encuentran en un álbum, llamado también de los “Hierros”, en la Fundación Sancho el Sabio, de Vitoria. La mayoría de las imágenes están realizadas en Orduña (Bizkaia). También en el Álbum carlista que se encuentra en el Archivo General de Nafarroa hay un retrato de Angel Casimiro Villalaín, último comandante de la partida. Durante la última Guerra Carlista, Villalaín mandó las tropas castellanas que operaron con el Ejército del Centro.

En Cataluña se tiene referencia de otra de las pocas mujeres que en la época trabajan la fotografía. Es el caso de Dolores Gil, natural de Barcelona, que se iba desplazando por diferentes localidades del Principado para realizar sus instantáneas. Se tiene referencias de imágenes suyas tomadas en Vich y en Olot. Junto a su marido, Bernardino Pardo, se anunciaba en la prensa local y ofrecía fotografías en formato de carte de visite al precio de 10 realesxxiv. Sus cámaras nos han dejado numerosos retratos de voluntarios carlistas catalanes.


8. La fotografía y las revistas ilustradas

Las primeras imágenes que se conocen y que fueron publicadas en modo de grabado son hechos que tuvieron una gran importancia histórica , como es el caso de los daguerrotipos de Carl Ferdinand Stelzner (1805-1894) y Hermann Biow (1810-1850) sobre el incendio de Hamburgo en mayo de 1842 en el que murieron 100 personas y fueron destruidos más de de 4.000 edificios, dejando a una quinta parte de su población sin vivienda. Con una pesada cámara, placas y una tienda de campaña negra para revelar las imágenes asi como productos químicos y el equipo para sensibilizar y revelar, hicieron 40 daguerreotipos de las consecuencias del incendio . The Illustrated London News reprodujo una escena en forma de grabado de uno de los daguerrotipos.

El primer libro ilustrado con fotografías originales fue “El lápiz de la naturaleza“, editado por Fox Talbot en 1844. Años después, en 1866, Alexander Gardner y George N. Barnard, dos fotógrafos que trabajaron en el equipo de Mathew Brady durante la guerra civil americana, editaron también otros dos libros ilustrados con fotografías originales: “Gardner's Photographic Sketchbook of The War” y “Photographic Views of the Sherman Campaign”.


Paralelamente fueron surgiendo las primeras revistas ilustradas, como The Illustrated London News que nació en 1842 y que en la década de 1860 llegó a vender hasta 300.000 ejemplares. También en esa misma época nacieron L´Illustration Française y la Illustrierte Zeitung, y en 1857 vio la luz en los Estados Unidos el primer número de Harper's Weekly. En 1843, el Semanario Pintoresco Español empieza a incorporar ilustraciones en sus páginas. Algunos años más tarde, a principios de los 70, inició su andadura en Madrid La Ilustración Española y Americana. En estas revistas trabajaban dibujantes y grabadores, cuya obra dependía generalmente de las fotografías que les enviaban. Estas imágenes no se publicaban en las revistas, sino que servían de modelo para realizar los dibujos que finalmente se imprimían. Normalmente eran los propios fotógrafos los que se desplazaban por su cuenta y riesgo para realizar las imágenes de los acontecimientos, ya que en esta época las revistas carecían de fotógrafos en plantilla.


Durante la II Guerra Carlista, revistas francesas como L´Illustration Française, en la que trabajo el colaborador y discípulo de Gustavo Doré, Esteban Pannemakerxxv Le Monde Illustré, L’Univers Illustré, españolas como El Cañón Krupp o La Ilustración Española y Americana, las inglesas The Graphic y The Illustrated London News, la italiana Nuova Illustrazione Universale y otras más publicaron numerosos grabados que en ocasiones copiaban de fotografías, dándoles en algunos casos sentidos diferentes al significado inicial de la imagen. Debido al elevado coste de la realización de los grabados, a veces varias revistas ilustradas llegaban a compartir las mismas planchas. Por ejemplo, las imágenes de la partida del cura Santa Cruz en Bera realizadas por Ladislas Konarzewski, fotografías de la defensa de Bilbao hechas por Charles Monney, fotografías de Lejarreta de Durango en las que aparece el Estado Mayor de Carlos VII, así como las de Francesc Savalls y el carlista catalán Mariano de la Coloma, fueron utilizadas conjuntamente por L´Illustration Française, La Ilustración Española y Americana y The Illustrated London News.


iBeaumont Newhall, “Historia de la fotografía”, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2002, pag 85

ii Beaumont Newhall, “Historia de la fotografía”, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2002,pag 70

iii Varios, “Fotografía Iberoamericana desde 1860 hasta nuestros días”, Dirección general de Bellas Artes, archivos y Bibliotecas, Ministerio de Cultura,Madrid, 1982, pag. 363.

iv Miguel Ángel Cuarterolo,” Soldados de la memoria”, Ed. Planeta, Buenos Aires, 2002.

v Varios, “La comuna fotografiada”, Réunion des Musées Nationaux, París, 2000

vi En 1880 publico un Álbum con 28 imágenes en las que se recogían fotografías de la costa vasca,

y que hoy en día se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid

vii Del Álbum fotográfico “Chemin de fer du nord de l’Espagne” se conocen 4 ejemplares, dos en la Biblioteca Nacional de Madrid, uno en la Biblioteca nacional de París y un último en el legado Ortiz de Echagüe que se encuentra en la Universidad de Navarra.

viii Este daguerrotipo se encuentra en el Museo del Ejercito en Madrid

ix Varios, ”La fotografía en las colecciones reales”, Patrimonio Nacional-Fundación la Caixa, Madrid, 1999, pág. 90 .

x Marie-Loup Sougez y Helena Pérez Gallardo,”Diccionario de Historia de la fotografía”,Ediciones Cátedra, Madrid , 2003, pág. 267.

xi Ricard Marco, “Los retratistas del siglo XIX en Barcelona.Nuevos datos para la historia de la fotografia” en “Quaderns del Museu Frederic Marès” nº 8.Barcelona, 2003.

xii Esta fotografía se encuentra en los archivos del Santuario de Loiola en Azpeitia.

xiii Francesc Farrés i Malian, “La Historia de la fotografía en la ciudad de Vic”, Vic , 2003

xiv Varios,”Nadar,les années créatrices: 1854-1860”, Réunion des Musées Nationaux, París, 1994

xv José Mª Uriarte Astarloa, “La fotografía en Durango,siglo XIX”, Gerediaga Elkartea, Durango, 1992.

xvi “Bilbao 1860-1895”.Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico vasco, Bilbao, 2000.

xvii Existen 2 ejemplares de este Álbum, en el Palacio Real de Madrid y en la Diputación de Bizkaia.

xviii Entrevista con Iñaki Aguirre Franco el 12/08/03 en Donostia-San Sebastián

xix Entrevista con Jean Marie Ladislas Srive-Loyer, en San Juan de Luz el 21/07/03

xx Entrevista con Jean Marie Ladislas Srive-Loyer, en San Juan de Luz el 21/07/03

xxi Ricardo González, “El asombro en la mirada, 100 años de fotografía en Castilla y León”, Consorcio Salamanca, 2002

xxii Archivo Víctor Sierra Sesumaga.

xxiii Ricard Marco, “Los retratistas del siglo XIX en Barcelona.Nuevos datos para la historia de la fotografia”en “Quaderns del Museu Frederic Marès” nº 8.Barcelona, 2003.

xxiv Francesc Farrés i Malian, “La Historia de la fotografía en la ciudad de Vic”, Vic , 2003

xxv Juan Miguel Sánchez Vigil, “El universo de la fotografía, prensa, edición, documentación”, Espasa Calpe, Madrid, 1999.